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Blog Educativo

Cómo la cuarentena afecta a personas con dolor

Cómo la cuarentena afecta a personas con dolor

Personas con dolor lumbar, fibromialgia, artrosis, sindromes de hombro doloroso, o cualquier dolor persistente. Esta situación ha transformado nuestras vidas por completo. Hemos dejado atrás un ideal de rutinas diarias, desde levantarse con un motivo, tomar el desayuno,  para luego ir a nuestro lugar de trabajo. El encierro y la falta de movimiento ha afectado principalmente a aquellas personas con dolor crónico. Entre ellos destacan casos de Dolor Lumbar Crónico, Artrosis de Rodillas, operados de cadera u otra extremidad, Síndrome de fibromialgia. Además la falta de asistencia médica y kinésica regular, ha empeorado más estas condiciones. ¿Cómo evitar padecer más dolor? Lo primero a tener en cuenta es, que mientras menos nos movamos, las condiciones de dolor empeoran. En base a este dato, lo que obviamente hay que considerar es moverse más, todo lo que puedas durante el día. Esto parece obvio, pero a veces en la práctica no encontramos las condiciones adecuadas y nos frenamos. Evita estar largo rato en la cama o el sillón, viendo la Tv. Paradójicamente el reposo y la quietud, empeoran los cuadros de dolor crónico. Evita estar quieto!  Al inicio de tus rutinas de ejercicios podrías notar que el síntoma (dolor, rigidez, crujido, etc.) aumenta o empeorar, eso es común. Pero con el pasar de los días notaras, una disminución de tu dolor. Ten rutinas diarias de ejercicios, aprovecha este momento para generar el hábito, al menos 2 veces al día. Pero la pregunta que todos se hacen es ¿Qué tipo de ejercicios?, ¿Cómo lo hago?, ¿Qué pasa si no tengo implementos? Lo ideal es que comiences con ejercicios que soporten tu propio peso, sentadillas, trabajo de brazos (flexiones de brazo en pared), estocadas, trote suave en el espacio. Ahora, si tienes implementos puedes usar bandas elásticas, balones (si no tienes, acá puedes encontrar) lo que se te ocurra que genere tensión muscular (peso externo). Al iniciar, comienza con poco peso – poca tensión. Los ejercicios en los primeros días de aplicados,  pudiesen incrementar el dolor muscular al día siguiente, eso es normal y esperado, no te asustes!! ¿Qué otras cosas podrían afectar mi dolor? La falta de contacto social, la incertidumbre en tu salud, en lo laboral, ha incrementado muy probablemente, los niveles de estrés y ansiedad. Sigue estos consejos para hacer de esta cuarentena algo más llevadero y reducir tus niveles de dolor Evita estar pegado a redes sociales / o llenando tu cerebro de noticias alarmistas. Esto aumentará la ansiedad, y por ende tu dolor! Mantente informado, pero no sobreinformado. Todos en nuestros grupos conocemos a personas negativas, o a «profetas», que anuncian un sin numero de augurios y profecías. Cuanta estupidez junta! horroroso! Y que transmiten información sin fuentes confiables. Muy simple,  Aléjate y sepárate de ese tipo de personas! No mejoran tu calidad de vida! la empeoran! lamento decirte que puede ser un familiar o amigo. Evalúa y corta comunicación. Tenga rutinas y horarios, evite el desorden! eso lo mantendrá a un ritmo normal Ten espacios de tu casa para cada cosa, no comas en la cama, no duermas en el sillón. etc. Sal de tu casa, al jardín, terraza, toma un poco de aire y aliméntate de la luz solar (vitamina d) que aún podemos apreciar No te duermas tarde, esto cambia tus ciclo de descanso. Si no descansas subes el nivel de dolor Si tienes trabajo en casa dependiendo de cada situación, ordena los horarios y como te decía más arriba el lugar de trabajo. No mezcles espacios físicos para los mismos fines. No te excedas en alimentos ricos en azucares refinadas (masas, dulces, pasteles). Bebe bastante liquido (para evitar estitiquez) Haz dieta digital. Desconéctate de lo tecnológico, WhatsApp, Facebook, Instagram. O al menos mantén un distancia saludable. Comparte con tus seres queridos, es el momento ideal de reencuentro con tu pareja, pasa tiempo con tus hijos. Hace lo que tuviste que dejar de hacer. Proyectos, leer un libro, aprender algo nuevo. En fin lo que esté a tu alcance. Ten en cuenta estos consejos y transmítelos a tus seres queridos! Si tienes la posibilidad de agendar tu hora de tratamiento kinésico de urgencia busca la ayuda necesaria, pero con todas las medidas de cuidado. Mascarillas, lavado constante de manos, evita asistir a la consulta con más de una persona. Si tienes alguna duda déjanos tus comentarios! Mantén la calma y la tranquilidad ! Kinesiólogo Daniel Rebolledo F.

El Dolor en palabras sencillas (Parte 1)

El Dolor en palabras sencillas (Parte 1)

El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro. Concepción Arenal,1820-1893 El dolor El dolor es una alarma de nuestro cuerpo, que nos advierte y alerta de los estímulos o situaciones dañinas. Si te pinchas el talón con algún objeto, el dolor te señalará en milésimas de segundo que algo está molestando, y que debes detener todo lo que estás haciendo y prestarle atención a lo ocurrido (a esto le llamamos Nocicepción). Si hoy tuvieras una torcedura de tobillo, sentirías un intenso dolor al inicio (Nocicepción).Ese dolor detiene todos los demás movimientos de tu piernas, como si tu cerebro apagara parcialmente los músculos de la zona, y sin darte cuenta ya estaras cojeando. Al pasar de las horas, seguirás sintiendo dolor ¿con qué fin?, para evitar que descuides tu tobillo y lo sigas moviendo sin los resguardos necesarios. A este tipo de dolor le llamamos dolor Agudo; es aquel dolor intenso que permanece después de la lesión hasta un tiempo máximo de 3 meses, dependiendo del caso, pues no es lo mismo un esguince que una fractura. Además, irá reduciendo su intensidad de manera gradual con el pasar de los días. Importancia del dolor Imagina por un momento, que no sientes dolor frente a ningún estímulo (a eso llamamos Insensibilidad congénita al dolor), estaríamos en grave peligro. El impacto fuerte de un objeto que no viste, que lesiona estructuras como piel, huesos, músculos, y del que tú ni siquiera te das cuenta. No podríamos percatarnos de que algo anda mal en nuestro cuerpo, y no podríamos solucionarlo a tiempo ni de la manera adecuada: con un tratamiento acorde a nuestras necesidades. Por lo tanto sentir dolor es vital para la sobrevivencia, y así mantenerse al tanto de los cuidados de estímulos dañinos (físicos, químicos, térmicos) que pudieran estar atentando contra nuestra integridad. Dolor crónico (más de 3 meses) ¿Qué ocurre en aquellos casos en donde la amenaza o estímulo no están presentes, pero aún sigue sonando esta alarma de dolor? Siguiendo con el ejemplo anterior,  Te torciste el tobillo y ya han pasado 4 meses, pero aún sigue doliendo como si fuera el mismo día que inició todo. Te duele al apoyar el talón, el rose del calcetín, el cambio de temperatura en el ambiente (hay frío y sientes más dolor). ¿Qué tipo de dolor es éste? Por lógica de tiempos de reparación, ese esguince debería estar recuperado y con movilidad al 100%? Pero, ¿Por qué sigue doliendo si ya han pasado 4 meses? Es una las clásicas preguntas de mis pacientes. Vamos a entenderlo! Analógicamente, el dolor es como la alarma de un auto. Como mencionamos anteriormente, te advierte de situaciones de peligro, pero ¿Te has fijado en esos autos que están sobre la cuadra emitiendo el ruido molesto de sus alarmas,  sin que nadie intente robarlos? Estás a 10 metros y el auto aún así emite ese estrepitoso ruido de advertencia! ¿Qué ocurre realmente ahí? ¿Podríamos decir que la alarma tiene una falla y es más sensible, exagerando sus alertas frente a ningún intento de robo (daño)? Algo similar ocurre en los casos de dolor crónico. La alarma de dolor se perpetúa en el tiempo, sin que estemos sometidos a un peligro o amenaza real. Ustedes se estarán preguntando: ¡pero cómo! ¿Acaso me está diciendo que invento mi dolor? Loco no estoy! El dolor crónico se ha transformado en una problemática de salud de grandes dimensiones. Un  35 % de las personas en el mundo lo padecen, y en nuestro país las cifras supera el 25% de sus habitantes. De sus orígenes sabemos que esta relacionado a múltiples factores. Una cosa curiosa es que el dolor no siempre está relacionado al daño de un tejido (hueso, tendón, músculo, piel). Sentir dolor no solo es producto de que algo malo nos ocurrio. Tambien estará afectado por los factores sociales (entorno laboral, vida familiar, circulo de amistades), psicológicos (depresión, estrés, alteraciones de animo, baja tolerancia a la frustración) Cognitivos (nivel de entendimiento, escolaridad) hábitos (fumar, alcohol, mal dormir o falta de descanso, sedentarismo) Todos estos factores afectan la sensación de dolor que sintamos. El dolor es involuntario, no se genera de manera consciente, y por ende, siempre es el cerebro el responsable de generarlo. Principales diferencias entre dolor crónico y agudo Dolor Crónico ( > a 3 meses) No esta relacionado a daño de tejidos No existe inflamación Puede ser irregular, a veces aumenta o reduce la intensidad Mala respuesta a antiinflamatorios  y analgésicos Puede estar en reposo y sin movimiento Se incrementa con estrés, insomnio, tabaquismo. No tiene concordancia ni relación con el daño. Tejidos sanos pueden tener el mismo o más dolor a aquellos con lesión Genera confusión diagnóstica Dolor Agudo ( < a 3 meses) Esta relacionado a daño de tejido Existe proceso inflamatorio Baja su intensidad de manera gradual con el pasar de los dias Responde a los analgésico y antiinflamatorios Se incrementa con el movimiento No se ve tan afectado por estrés Tiene un concordancia lógica con la situación del tejido (relación del daño con el dolor) Tiene una causa clara y visible en las imagenes (radiografías, ecografías) Revisa este video para aclarar tus posibles dudas.

Todo lo que necesitas saber sobre el dolor de espalda

Todo lo que necesitas saber sobre el dolor de espalda

El dolor de espalda es responsable de causar sufrimiento en una gran cantidad de personas cada año. Y a pesar de que la investigación ha planteado nuevas líneas de tratamiento y abordaje, no todas las personas reciben un tratamiento actualizado y acorde a sus necesidades.  Es muy probable que todos lo sentiremos alguna vez en la vida. Es tan común como padecer un resfrío, lo importante es que solo en el 1% de las personas que padecen dolor de espalda, es por causas graves. En la gran mayoría, el dolor de espalda puede aparecer por períodos cortos de tiempo, para luego esfumarse sin dejar rastro alguno, incluso sin necesitar de ayuda médica o kinésica.   ¿Qué sabes del dolor de espalda? ¿cómo te afecta la información que has recibido respecto al tema? Cuando preguntamos a una persona con dolor lumbar (espalda) qué  cosas piensa cuando lo padecen , lo que señalan principalmente es, que temen a permanecer postrados, incapacitados, o con dolor de por vida. Esto es entendible por la magnitud del dolor, pero no es la realidad de la gran mayoría de personas que lo padecen.   Es necesario comprender todos los factores  que pueden desencadenar el dolor de espalda, ya que son múltiples . De esta manera, podremos reducir el miedo, y la sensación de estar padeciendo algo incurable (catastrófico). Entre estos factores o elementos gatillantes de dolor, el no conocer el tema, o recibir información poco clara y talentosa, podría generar aumento en los niveles de intensidad del dolor , por medio del catastrofismo (percepción de una situación como algo incontrolable, y/o que no tiene una solución muy clara) . Piensa en las veces que conversaste tu caso con un vecino, y sin intención de mal aconsejar, éste te comenta que es difícil mejorar de un dolor de espalda, porque conoció el caso de uno de sus amigos que igual tenía dolor de espalda y tuvo que ser operado . ¿ Cómo crees que te sientes ahora, después de conversar con esta persona y de recibir información de “alentadora” ?  Evidentemente, el dolor aumentará. Y esto se debe a que los  centros cerebrales que controlan la intensidad y frecuencia del dolor, son influenciados por la información ( lo cognitivo afecta a las emociones y éstas al dolor) . Muchas veces no cuestionamos la veracidad y la concordancia con la realidad de la información que recibimos. Por lo tanto te recomiendo o no busques información del tema en cualquier sitio, y siempre pide información a profesionales expertos en el tema, idealmente actualizada ( evidencia científica fica en revistas médicas, congresos, etc).          Muchos pacientes comentan que incluso acudiendo a una consulta médica, la sensación es de incertidumbre y miedo. Esto sucede en su mayoría por falta de entrenamiento de los profesionales para explicar lo que el paciente padece, y por utilizar una retórica con exceso de lenguaje metaf ó rico . Las metáforas son maneras de explicar un término o situación de manera comparativa, como por ejemplo: «Tu piel brilla como el sol», en la realidad la piel no es el sol, y no tendrá jamás la composición del sol, pero se entiende que se quiere expresar que la piel es de un brillo intenso, raro de explicar. Se realzan y distorsionan las características usando estas comparaciones.  Para explicar el dolor de espalda se utilizan mayormente metáforas como: «tu disco está fuera de lugar», «tienes un desgaste», «el disco está abultado», «s desajustado», «Su columna está como un tronco viejo» Esos términos son poco precisos y no aplicables al cuerpo humano, porque realmente no suceden cuentos fen ó menos en nuestra espalda, pero el paciente asume esta realidad, y lamentablemente enferma o aumenta su cronicidad.   ¿Acaso una espalda es como un auto, con un montón de tuercas y válvulas, que podrían desajustarse? En medicina estamos invadidos de metáforas para explicar procesos fisiopatológicos  (alteración del funcionamiento normal de algún órgano o sistema). Simplemente son comparaciones fuera de lugar que no ayudan a explicar el problema sino que lo empeoran, te aterrorizas, aumentas el dolor y el miedo. El desafío también es nuestro, del personal de salud, cuidar el lenguaje, ya que las palabras también nos enferman. ¿Son importantes los exámenes de resonancia magnética?   Desde hace bastante tiempo la investigación sobre el dolor de espalda ha demostrado algunos datos curiosos e interesantes , que pueden ser una luz talentosa en muchos que lo padecen.  Las personas buscan explicar su dolor, ¿ Por qué é duele tanto mi espalda?   preguntan, “Si ni siquiera hice un movimiento brusco, o levanté pesos”. Pediré al doctor que me indique una resonancia magnética , para saber con certeza qué tengo en mi espalda. ¿Lo anterior te suena familiar? ¿Ha sido parte de tus inquietudes?    Hay estudios sobre la aplicación de resonancias magnéticas, que han demostrado que la probabilidad de encontrar “hallazgos” en las imágenes en personas asintomáticas (sin dolor), es la misma que en aquellos sujetos que sí presentan dolor . ¿Qué quiere decir esto?, por ejemplo: Si sometemos voluntariamente a resonancia magnética a un grupo de personas sin dolor, y sin antecedentes de dolor previo, la probabilidad de encontrar hallazgos será proporcional a la edad, es decir, a los 40 años existe un 40% de probabilidades, a los 50 años un 50%, a los 60 años un 60%, y así sucesivamente. Muchos de los “defectos” o hallazgos que aparecen en la imagen son solo reflejo de nuestra edad: Como tener canas y arrugas. ¿Alguien se podría quejar de dolor de cara por tener arrugas o expresiones de la edad?  En resumen, hoy debe ser interpretada la imagen con mucho sigilo y cuidado. No siempre nos duele lo que se muestra tan visible en una resonancia. Solo el 1% de los dolores de espalda se debe a causas graves. Siempre se deben evaluar antecedentes como, las características del dolor, los movimientos que lo agravan, el contexto psicosocial, más la valoración física en un examen presencial, permiten obtener certeza casi en la totalidad de los casos, de cuál es la causa del dolor. No siempre en las im á genes reflejan lo que sentimos. Además, los pacientes malgastan sus escasos recursos en exámenes costosos, que no aportan nada nuevo a su mejoría.    ¿Qué grado de efectividad tienen los tratamientos que hoy se manejan en el dolor de espalda? Respecto al uso de medicamentos, los estudios no han demostrado reducir el dolor de espalda en aquellos casos de dolor crónico. Además , los analgésicos  producen efectos secundarios como el  daño renal , úlceras gástricas y en dosis inadecuadas, pueden incluso perpetuar el dolor . Existen numerosos estudios que han comparado el efecto del  placebo (sustancia sin ningún efecto curativo) con un medicamento regular, y los resultados de alivio han sido los mismos. La evidencia científica no recomienda el uso de medicamentos como primera línea de tratamiento en el dolor de espalda. A pesar de esto, el uso es masivo y frecuente, ¿qué estamos haciendo mal?.        En cuanta a la cirugía; tampoco es recomendado por los numerosos riesgos que conllevan; costos elevados, posibles complicaciones en el procedimiento, incapacidad de quitar el dolor en muchos casos, baja efectividad comparada con un placebo. El tiempo previo de terapias kinésicas es fundamental, antes de pensar siquiera en la cirugía. La evidencia científica recomienda un tiempo mínimo de por lo menos 6 meses de terapias kinésicas conservadoras antes de pensar en optar a la cirugía. Lamentablemente, en nuestro país muchos pacientes son conducidos a la cirugía de manera muy prematura, sin dar tiempo al cuerpo para que se recupere de manera natural. Los pacientes piensan que la cirugía quitada de manera rápida, y eficazmente el dolor, pero lo que realmente encontramos es a pacientes con más dolor posterior a ella, y por terminar más días de discapacidad. Buscar el tratamiento conservador es siempre la primera opción, incluso antes de pensar en los fármacos.  ¡Lento pero seguro! ¿QUÉ PASA SI TENGO UNA HERNIA EN LA COLUMNA? ¿DEBO PREOCUPARME? Las hernias son una de las grandes preocupaciones de todos los pacientes con dolor de espalda , muchos en consulta relatan «ojalá no tenga una hernia», o «Tengo una hernia, no hay nada más que operarme me dijo el doctor». Es tremendamente preocupante la poca información que la gente maneje respecto al tema en particular. Eso en parte es culpa nuestra, que entregamos información añeja o desactualizada. Las investigaciones han demostrado lo siguiente: Cosas que debes saber de las hernias Tener hernias en tu columna  no es sinónimo de dolor necesariamente, estudios científicos han demostrado que las hernias están igualmente en gente sin dolor, en gente sana o deportistas. Las hernias son parte del envejecimiento. ¡Si no tienes te asustes! más del 90% de los pacientes con hernias, mejoran sin mayores complicaciones ni requerimientos de cirugía. Las hernias se reabsorben , después de un tiempo de ejercicios físicos y terapias kinésicas mejoran su aspecto y reducen el tamaño.  No refleja la condición de dolor de una persona . Hemos tratado a personas sin hernias que tienen un dolor intenso. Y al revés, personas con hernias de gran tamaño, padecen un dolor soportable y rápido de resolver. No siempre es proporcional el dolor que sientes con la dimensión de la hernia que tienes. ¿Qué puedo hacer? me recomendaron un tratamiento rápido y efectivo, basta una sola sesión para conseguir alivio. No te engañes con soluciones rápidas . Han ido en aumento las terapias que auspician un alivio rápido del dolor. ¡Una sesión y tu dolor se irá fuera! Lamento decirte que es muy probables que esos tratamientos cortoplacistas lo único que provocan es una perpetuación del problema, o que te vuelvas dependiente de  “ soluciones rápidas ” , teniendo que acudir mes a mes para recibir estas intervenciones milagrosas.  Un tratamiento bueno primero es un proceso lento, multifactorial (significa entender que el dolor no solo es resultado de lo que ocurre en un tejido, o zona corporal, sino que depende fuertemente de las condiciones biopsicosociales  de una persona, de su entorno, psiquis, hábitos). Muchos pacientes tratados con técnicas rápidas o pastillas milagrosas, terminan con dolores incontrolables o adictos a un fármaco o procedimiento. El llamado es a evitar este tipo de intervenciones. « Pan para hoy, hambre para mamá » .      ¿Debo hacer reposo absoluto en un dolor de espalda? El reposo era una antigua recomendación . Hoy entendemos que el  reposo absoluto (quedarse en cama o tendido todo el día ) empeora la situación. En estos casos, el dolor podría llegar a aumentar y prolongarse en el tiempo, los músculos se hacen cada vez más delgados (Atrofia muscular) y débiles, además de aumentar su rigidez articular. Debes tomar el control sobre tu dolor «Domar a la bestia» , haciendo alusión a otro post en donde profundizamos el tema.    LO QUE DEBES HACER:  Intenta moverte lentamente, de manera gradual. Cuando te mueves con dolor en tu espalda es muy parecido a masajear tu piel o una zona de dolor. Los primeros minutos puedes llegar a sentir un aumento del dolor, no te asustes, sigue moviéndote gradualmente. Con el pasar de las repeticiones el dolor disminuirá. Los pacientes que entienden y creen en esto, son los que más rápido vuelven a la normalidad. El temor muchas veces no te permite actuar y te paraliza. ¡Debes vencerlo! Además, mientras más días de licencia médica tengas más larga es la agonía, evita esto. A continuación , te mostraré una  secuencia de movimientos para tu espalda que puedes practicar en casa. A) Busque una superficie cómoda, para evitar molestias en sus rodillas. Toma aire y mantén la posición por un par de segundos. Debes imaginar que escondes el ombligo y bajas la cabeza. Puedes pedir a algún familiar o amigo que te ayude a manejar una buena postura. Luego exhalas y pasamos a la posición «B» B) «Aguantas la respiración» un par de segundos. La idea es bajar el ombligo y levantar la cabeza mirando al frente, debes sentir que «sacas pecho». Luego sigues la secuencia A, en donde tomas aire y mantienes la posición Esta secuencia la puedes repetir 10 veces, con descansos de 20 segundos. Después de descansar vuelves a ejecutar la secuencia A y B esto de 4 – 5 veces en la ocasión , 3 veces al día .     El ejercicio ayuda a reducir el dolor y a prevenirlo en el futuro El  ejercicio es la mejor herramienta  contra el dolor de espalda. Es justamente lo que más evidencia científica tiene. El mejor ejercicio es aquel que te gusta, y que puedas hacer regularmente. Por ejemplo, caminar, correr, andar en bicicleta. A pesar de esto, no muchas personas dimensionan la importancia que tiene el ejercicio, y prefieren evitarlo. Además, desafortunadamente, muchos pacientes son mal aconsejados sobre los ejercicios que deben hacer. Son consideradas malas actividades, como correr en la carretera, o hacer ejercicios más intensamente. Todas estas actividades pueden ser dolorosas inicialmente, pero si eres consciente de este fenómeno y te mueves de manera gradual, comprobarás que cada vez podrás mantenerte más tiempo y soportarás más intensidad. He escuchado hoy en el  siglo XXI a pacientes con dolores benignos  (es decir no padecer, fracturas, luxaciones, infecciones, tumores, y enfermedades graves) que su médico les prohibió de por vida la actividad física . TREMENDO ERROR: La investigación ha demostrado que para todo tipo de dolor de causa benigna, es el ejercicio la mejor arma para reducirlo y evitarlo en el futuro. Incluso en casos de hernias de gran tamaño. He visto en mi consulta a una gran cantidad de pacientes que han vuelto a su vida de manera normal gracias al ejercicio físico, por que entendieron esto que les señalo.    El ejercicio es el  único enfoque  actual que puede prevenir la recurrencia del dolor lumbar. Reduce prácticamente a la mitad el riesgo de padecer dolor. Mientras más tiempo de ejercicio haga la persona, mejores resultados obtendrá. Buscamos la solución afuera, cuando muchas veces la tenemos nosotros mismos ahí encima nuestro. No tratamos una espalda, tratamos a una persona Como ya lo comentamos, un pensamiento bastante común, es creer que el dolor lumbar es siempre un signo de lesión. Ahora sabemos que el dolor de espalda puede ser provocado o aumentado por factores que no son físicos .  Estos pueden ser psicológicos ( pensar de manera negativa; que no mejorará mi espalda , en casos de depresión, estrés, miedo al movimiento), relacionados con el cansancio  (estar cansado y agotado, con poca energía), relacionados con el  estilo de vida  (problemas para dormir, bajos niveles de actividad física, sobrepeso, fumar) o  sociales  (problemas de dinero, relaciones conyugales deficientes o baja satisfacción en el trabajo, eventos estresantes de la vida como una muerte o enfermedad de familiares, etc). En lo personal, los casos siempre más complejos de tratar están relacionados a emociones negativas , personas con baja tolerancia a la frustración, catastróficas, depresivas, con dificultad de entendimiento, y mala adhesión al tratamiento. El tamaño de la hernia puede llegar a importar poco si los  factores no físicos ya mencionados , están en realce o demasía. Por lo tanto, el dolor dejó de ser mirado como solo parte de un proceso biológico ( enfoque biom é dico)  hoy es una mirada multifactorial (biopsicosocial)   Este enfoque, abordando a la «persona como un todo» es el que mejores resultados obtiene en los tratamientos. Es por eso que debes preguntarte ¿Qué tanto puede estar influenciado tu dolor por estos factores?. ¡Búscalos y atrápalos! Fumas deja de fumar ahora! ¡Es negativo, cambia esa manera de pensar! en fin, cada uno sabe por dónde buscar.       Los  factores desencadenantes  también están relacionados con muchos otros antecedentes de salud. La historia del dolor lumbar de cada persona es distinta e involucrará diversas combinaciones de factores. En la práctica, podemos tener frente a dos personas con el mismo diagnóstico, idénticos hallazgos en la resonancia, pero con historias de salud, psicológicas, sociales, muy distintas. Y por fin, con sensaciones de dolor distintas, respuestas a los tratamientos también muy distintos. El dolor es algo real, pero influenciado, de gran manera también por estos factores. Puedes tomar medidas para mejorar tus niveles de dolor, no solo preocupándote de cuidar la zona de dolor. Dormir lo suficiente (Higiene del sueño) Ser más activo, evita el sedentarismo. Tener un peso saludable. Dejar de fumar. Reduzca la ingesta alta de azúcares. Pasar el tiempo con las personas que te hacen feliz y reducir el estrés laboral. Estar atenta a los factores psicológicos (si tienes depresión o trastornos emocionales debes tratarlos) Ahora que tienes más antecedentes de dolor de espalda, no te angusties si lo sufres, no te automediques, evita maneras rápidas de tratar el dolor, pon atención a los factores ya designados. ¡Y frente a cualquier duda busca nuestro apoyo! Bibliografía Revista Médica The Lancet Publicado en línea el 21 de marzo de 2018 http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(18)30488-4 Revista Médica British Journal of Sports Medicine  (BJSM), marzo 2012 Vol 46 No 4 Revista Médica Spinejournal Volumen 36, Número 21S, págs. S43–S53 Revista Médica The Royal College of Surgeons of England, 2010; 92: 147–153 doi 10.1308/003588410X12518836438840 Revista Médica The Lancet Publicado Vol 384 1 de noviembre de 2014